martes, 30 de abril de 2013

El primer avión que aterrizó en Fuerteventura, 1930


Los Estancos, Puerto de Cabras, 11 de septiembre de 1930

Casi siete años después del amerizaje de los hidroaviones de Latecoere en la bahía de Puerto de Cabras y diez años antes de que comenzara a operar el aeródromo de Tefía, aterrizó en la pista de Socorro de Los Estancos un trimotor de CLASSA (Concesionaria de Líneas Aéreas Subvencionadas, S.A., sucesora de Líneas Aéreas Postales Españolas, procedente de Cabo Juby.
El aparato, pilotado por el aviador Soriano permaneció en los tableros de El Viso durante casi tres horas, en las cuales fue obsequiado por las autoridades en El Casino “El Porvenir”, y chiquillos y mayores tuvieron la oportunidad de contemplar aquel avión.
La visita de este trimotor a nuestra nuestra isla obedecía a las operaciones de reconocimiento del terreno elegido como campo de socorro en el trayecto entre las posesiones españolas del África Occidental y Gran Canaria, descartándose los llanos del Caimán, en La Oliva y los de la Higuera, en Tuineje.

Trimotor Ford de la CLASSA, foto del libro "Historia de los Aeropuertos de Fuerteventura", editado por AENA en 1997.

La crónica del acontecimiento se recogía en el Diario de Las Palmas: 
“El trimotor de la “CLASSA” en Puerto de Cabras.- A la una de la tarde de ayer, procedente de Cabo Juby, aterrizó sin novedad en este campo de aviación de Puerto de Cabras el trimotor de la “Classa”, tripulado por el aviador señor Soriano, el cual ha realizado este vuelo a Fuerteventura para reconocer, por orden de la Dirección de la Compañía, el aeródromo de esta ciudad.- El intrépido aviador fue recibido por las autoridades y numeroso público, que se habían congregado en el campo de aterrizaje, con las más vivas muestras de entusiasmo por tal acontecimiento, tan anhelado y conveniente para los intereses de esta abandonada isla.- El señor Soriano obtuvo la mejor impresión por las excelentes condiciones y orientación del aeródromo y, sobre todo, por su proximidad a Puerto Cabras, dado que se halla enclavado a tres kilómetros.- Ofreció informar al Centro Superior en el mejor sentido haciendo resaltar la conveniencia de verificar esta escala a su paso para las demás islas.- El señor Soriano y demás personas que le acompañaron en el vuelo, fueron obsequiados por las autoridades en la sociedad “El Porvenir”, invitándole después con un almuerzo en el cual reunió el mayor entusiasmo.- A las cuatro de la tarde regresó a Cabo Juby el trimotor, elevándose el aparato en medio de las aclamaciones del público.”

De aquel aterrizaje nos hablaba Suso Machín, el pintor de Puerto de Cabras, recordando cómo con otros chiquillos (apenas contaba 8 años), corrieron descalzos hasta Los Estancos, y cómo por casualidades de la vida, llegó a ejercer de radiotelegrafista en Cabo Juby, donde prestaría su servicio militar.

miércoles, 17 de abril de 2013

El primer Gobernador Civil de Las Palmas en Puerto de Cabras, 1928


En la noche del 11 de abril de 1928 don Ángel González Brito, en su despacho de la explanada del muelle municipal, remataba la crónica que preparaba para el periódico El Progreso, que la publicaría en su edición del día 17.
A don Ángel lo hemos traído tantas veces a colación, que preferimos sea él quien nos cuente, de puño y letra, aquella primera visita del gobernador de la ya “independiente” provincia de las Canarias Orientales.
Y lo haremos, no sin antes precisar que la casa consistorial en que entonces se le agasajó se encontraba en la calle Fernández Castañeyra, aproximadamente donde hoy está el Edificio Unamuno, frente a la Plaza de España, porque el ayuntamiento había dejado su sede de la calle del Puente a la entonces jovencita institución del Cabildo Insular.
Allí, en la acera de la calle Fernández Castañeyra que unía las calles del Rosario y Fuerteventura, posaron las autoridades anfitrionas y visitantes para la foto que publicaría el Diario de Las Palmas ilustrando el evento en sus páginas.

Visita del Gobernador Civil.

“El día 9 del actual, a las nueve de la mañana, llegó el vapor de correo de la Compañía Interinsular a este puerto en el que viajaba el gobernador civil de esta provincia don Antonio Marín Acuña, acompañándole el alcalde y primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Las Palmas, don Salvador Manrique de Lara y don Rafael Cabrera; el presidente de la Mancomunidad de Cabildos, don Luis de León; don Eduardo Benítez, redactor del periódico Defensor de Canarias, varios periodistas de diferentes periódicos y un fotógrafo. A bordo del expresado vapor correo fue a recibir a la primera autoridad el Delegado del Gobierno en esta isla, don Santiago Cullen; el presidente del Cabildo, don Francisco Medina, y otras personas que de momento no recuerdo. En este momento se quemaban un sinnúmero de cohetes.

Foto del libro "Puerto de Cabras, Puerto del Rosario. Una ciudad joven". Ayuntamiento de Puerto del Rosario-Cabildo de Fuerteventura, 1995.

En el muelle esperaban a la ilustre autoridad y acompañantes, el alcalde de este ayuntamiento y farios concejales y un número crecido de personas de todas las clases sociales. Al llegar a tierra… se dirigió a la iglesia de este pueblo y luego hizo viaje, acompañado de las autoridades y demás personal, al pueblo de Ampuyenta a presenciar la situación lamentable en que se encuentra el hospital donado por el hijo predilecto de aquel pueblo, doctor Mena, cuyo inmueble se halla actualmente en ruina a pesar de venirse gestionando de hace mucho tiempo que sea dicho local entregado al Cabildo de esta isla para su conservación, y en caso de que no pueda ser ocupado para el fin indicado, que se dedique provisionalmente para instalar una escuela pública en aquel pago, tan necesitada para dar instrucción a un sinnúmero de niños que carecen de ella por no existir tan preciado organismo. En este sentido se le habló al gobernador, quien ofreció que gestionaría lo necesario para que el mencionado local fuera entregado al Cabildo Insular antes de que se derrumbara por completo. 
Luego regresó el gobernador y acompañantes, entrando en el pueblo de Casillas del Ángel, visitando la iglesia y escuelas Públicas, en cuyo pueblo le esperaba el señor cura párroco, los maestros nacionales y demás personas de aquel pueblo. Seguidamente siguió viaje a este pueblo que le esperaba en el ayuntamiento y al estar ya en éste la banda municipal de música ejecutó varias piezas durante su estancia en el mismo, en cuyo acto le acompañaban todas la autoridades y un crecido público. Hizo uso de la palabra el alcalde del referido ayuntamiento, don José Peñate Castañeyra, quien saludó en tonos patrióticos a la ilustre autoridad en nombre de la corporación y del pueblo que representa; haciéndole presente las necesidades más apremiantes de su distrito municipal, como la construcción de un depósito de agua tan deseado y estudiado por la superioridad; la prolongación del muelle de este puerto; creación de escuelas públicas y la construcción de un grupo escolar en esta capital. Acto seguido hizo uso de la palabra el gobernador, contestándole al alcalde y saludando a las corporaciones insular y municipal allí presentes, así como al numeroso público que allí se hallaba. Ofreció que haría cuanto pudiese de su parte para que el gobierno nos atendiera sobre las más urgentes necesidades de esta isla, y sobre los extremos expuestos por el alcalde.

Comitiva del Gobernador Marín Acuña y autoridades insulares ante el Consistorio de Puerto de Cabras, [Foto publicada en el libro "Puerto del Rosario, 100 años en la memoria", 2000]. 

Habló a su vez de que esta isla y Lanzarote deben marchar unánimemente unidas a la de Gran Canaria para laborar en bien de la nueva provincia y del engrandecimiento de las islas pequeñas. 
Luego habló de la reorganización de la Unión Patriótica, partido que dice no es político y que solo tiene el fin de laborar por el engrandecimiento de nuestra patria, añadiendo que no venía a pedir votos ni hacer política, que solo venía con el fin de conocer estas islas y hacerse intérprete de las necesidades más perentorias de las mismas con el fin de comunicárselas a su gobierno.
Al terminar su discurso fue muy aplaudido y seguidamente se dirigió con las autoridades y público al refresco con que el ayuntamiento le obsequió en aquel acto y más tarde con un banquete que se le dio en el hotel “La Tinerfeña”, propiedad de don Francisco de Vera Manrique, comida que fue muy lucida. Las mesas se hallaban ocupadas por 25 comensales.
El mismo día y así como a las 3 de la tarde, después de terminar la comida ya indicada, se puso en marcha el gobernador y acompañantes con dirección al pueblo de La Oliva... 
Embarcó el gobernador al siguiente día de estar entre nosotros para Arrecife, acompañándole hasta el muelle mucho público y todas las autoridades, algunas de la cuales le acompañaron hasta el barco donde le despidieron hasta su regreso de Arrecife, que será el próximo día trece en que retorna hacia Gran Canaria. Entonces se propone almorzar en esta población y luego recorrer los pueblos del sur de esta isla, oyendo las peticiones que se le formulen y puedan ser atendibles para el progreso de los mismos.
La ilustre autoridad embarcará el mismo día por la noche en el puerto de Gran Tarajal con ruto a la capital de la Provincia, así como los acompañantes que de ella le siguen. Celebramos grandemente que a la ilustre autoridad y acompañantes le haya sido grata la estancia entre nosotros.”

martes, 2 de abril de 2013

El Puertito de Los Molinos (Fuerteventura), una perspectiva histórica

Los Molinos: Topónimo y puerto.

“Las Parcelas” es la denominación que siguen usando los propios vecinos de la Colonia Rural para referirse a su pueblo que oficialmente inaugurado en 1947, se rotuló como “Colonia Rural García Escámez” desde 1950. Pero conviene aclarar que en los inicios del proyecto de construcción de aquel pueblo, el mismo se conoció como “Asentamiento de Los Molinos”.
Poco antes, mientras se adquirían los terrenos (unos comunales, otros cedidos por particulares y que en origen seguramente fueron fruto de la apropiación por prescripción de la ocupación del bien común), la administración del Mando Económico de Canarias y del propio ayuntamiento se referían a este proyecto de poblamiento agrícola como el “asentamiento de Los Molinos”, en atención a que éste era el pueblo más próximo, como siempre se hizo en Fuerteventura para dar cobijo en el nomenclátor a los nuevos pueblos.

Puertito de Los Molinos (Puerto del Rosario) en 2009. [Foto aportada por Paco Cerdeña]

Los Molinos, pueblo y puerto, precedió al asentamiento de población en el tablero de Las Escuderas. Sus casas se registraron fiscalmente poco después de que el ayuntamiento de Casillas del Ángel, presionado por el Puerto, decidiera disolverse y extinguir el municipio al que pertenecía el que nos ocupa, y que existieron allí desde que los pescadores hicieron sus “ranchitos” cuando -como señalamos más arriba- el volcán de Timanfaya cegó el puerto de Janubio en la vecina Lanzarote.
El nomadeo de gentes y barquillos por los distintos embarcaderos de nuestra costa occidental, propició el surgimiento de casas o cuartos donde guarecerse en los momentos de mar gruesa. O daban la vuelta, haciendo lo mismo en la vertiente oriental: Jablito, Puerto Lajas, Puerto de Cabras…
Esta presencia de pescadores y gentes expulsadas tras las erupciones volcánicas de Lanzarote fue real y patente desde 1730, quizás antes, cuando los temblores de la tierra impusieron a los conejeros la expatriación no sólo hacia Fuerteventura, sino al resto del mundo, donde, en casos como el de la banda oriental del Río de la Plata, colaboraron en la fundación de Montevideo, o como el de sur de Texas, donde fundaron la ciudad de San Antonio.
Tenemos también una noticia que nos sitúa al pescador don Ambrosio Santana como residente del Puertito de Los Molinos a 31 de agosto de 1901, fecha en la que rescató de las aguas de la playa de aquel caserío a los mariscadores Antonio y Luis Cabrera Llarena, de 11 y 7 años, respectivamente, el primero ya cadáver y el menor con vida. Un hecho que, además de traernos a la memoria colectiva otra de las actividades allí practicadas, nos desvela la época del año en que allá se vivía y también el nombre de uno de los más antiguos pobladores del puertito.

¿Cuándo se planteó por primera vez que el asentamiento de la desembocadura del barranco de Los Molinos era un pueblo?

Documentalmente desde la fusión de los municipios de Puerto de Cabras y Casillas del Ángel. Puerto -ya lo hemos dicho y nos repetimos- se ocupó de registrar las casas allí existentes por pura fiscalidad, pero también hay que invocar que aquella inclusión en los registros fiscales, no sólo ponía de relieve la propia existencia del núcleo poblacional, sino que también reconocía, en cierto modo, la existencia de parcelitas privadas dentro de la finca comunal de Las Salinas y Jarugo.
Presumiblemente con la Ley de Reorganización Administrativa y Representación en Cortes de las Islas Canarias, más conocida como Ley de Cabildos de 11 de julio de 1912 y su reglamento consecuente que los puso en marcha en 1913, éstas instituciones reputaron como suyas las exacciones que se cobraban por la exportación e importación de productos realizada por los puertos y costas de la isla. El Puertito de Los Molinos, por el que se verificaba una importante exportación de piedra de cal, yeso y derivados, también fue objeto de control por el Ayuntamiento de Casillas y por el recién nacido Cabildo.
En aquellos años de 1912 a 1918 se produjeron hasta movimientos comerciales de bienes inmuebles, se compra-vendieron casas, cuartos y hornos en la playa de Los Molinos, una actividad que denota la vida del caserío.
Por estas circunstancias se sorprendió Ramón Peñate Castañeyra, alcalde de Puerto de Cabras en 1930, cuando la Jefatura de Estadística quiso excluir al puertito so pretexto de que allí nadie vivía, debiéndosele contestar que las actividades en dicho núcleo eran esporádicas, reconociendo tácitamente que estaban condicionadas por el estado de la mar.
Y también el Cabildo. Poco antes era el propio Cabildo de Fuerteventura quien reforzaba nuestro planteamiento, pues acordó facilitar fondos en cuantía de 200 pesetas para arreglar el camino que desde Tefía conducía al Puerto de Los Molinos.
Y también por aquellos años se autorizó la construcción de un aljibe o depósito de agua para suministrar el fluido de agua al caserío costero; agua de lluvia, porque el discurso permanente de la salobre del barranco pudiera no ser potable en algunas épocas del año.
La zona se revitalizó con las obras del Mando Económico de Canarias: aeródromo de Tefía, presa de Los Molinos, Las Parcelas… Cabe también la posibilidad de que alguien especulase ante las expectativas alemanas sobre Canarias durante la II Guerra Mundial.
La destrucción del Eje tras la evolución de la Guerra aquietó los ánimos especulativos locales y allí quedó la presa, Las Parcelas, incluso el aeródromo que se convertiría en presidio o Colonia Agrícola Penitenciaria (1954-1963).
A las actividades económicas que se habían desarrollado en las etapas precedentes, se vino a sumar a partir de 1950 y durante la década de 1960, la plantación de tomates para la exportación, ocupando los tableros de los Opares y Los Molinos y las propias Parcelas, regadas con las aguas de la presa… La zona volvió a la tranquilidad de siglos y el Puertito continuó siendo eventualmente usado por pescadores y gentes del antiguo término de Casillas del Ángel... 
Hasta su etapa actual en que, con un poco de sacrificio por usuarios e instituciones locales, tal vez convenga adecentarlo y recuperarlo como un nuevo rincón en que el viajero contemple cómo pudieron ser los orígenes de poblado marinero en la costa majorera.