miércoles, 22 de mayo de 2013

La Universidad Popular de Fuerteventura

Inaugurada por el Rey Juan Carlos I el día 22 de mayo de 1986, festividad de Santa Rita, la Universidad Popular de Fuerteventura abrió sus puertas en marzo del año anterior, como una de esas experiencias que, aunque pensada en momentos electorales, se puso efectivamente en marcha el día 20 de marzo de 1985, para dejar una profunda huella en la memoria colectiva de la isla. Una iniciativa que daba pábulo a la esperanza de que el cambio pensado durante la transición había llegado en un tiempo de ilusiones compartidas.

Recorte de prensa consultada en el archivo de prensa digital JABLE

Se anunciaba como un centro de intercambio cultural de toda la isla, en el que se darían cita todas las personas y grupos con inquietudes de cualquier índole. Al menos eso decía, poco más o menos, el entonces presidente del Cabildo majorero, institución promotora de la idea.
En su comienzo coincidió con el nacimiento de otra fuente de "fabricación bibliográfica" para el estudio de una isla olvidada que anhelaba despertar en igualdad de condiciones que el resto: Las "I Jornadas de Estudios sobre Fuerteventura y Lanzarote", que entonces llamábamos de Historia, y que celebramos en homenaje al recordado Francisco Navarro Artíles.
Efectivamente, el Pleno del Cabildo majorero, en sesión del día 3 de Febrero de 1984, acordaba aquella celebración junto a la creación de la Universidad Popular de Fuerteventura, y, en octubre del mismo año, aprobaba las obras de reformas de la Clínica Virgen de la Peña, donde se iba a instalar la nueva institución.
El día 20 de marzo de 1985, casi tres años después de que abriera sus puertas la Universidad Homónima de Puerto de La Cruz (Tenerife), se ponía en marcha la de Fuerteventura con una experiencia piloto que entonces abarcaba Puerto del Rosario y los municipios limítrofes, teniendo previsto, como efectivamente se llevó a cabo, la apertura de este servicio en Gran Tarajal y Morro Jable.
La primera coordinadora y directora de los cursos y talleres de aquella Universidad, Inmaculada de Armas, no ocultaba su alegría a la prensa al comentar que "las universidades populares son centros de animación socio cultural, destinados al desarrollo personal de los ciudadanos" y -decía- "creemos que es misión de la Universidad Popular fomentar, apoyar y programar estas iniciativas en conjunto con los colectivos culturales de todos los municipios..."
Y es que eran tiempos de ilusión sincera ante las nuevas expectativas que prometía un nuevo sistema que intentaba compartir los recursos de la Universidad Popular con el mayor número de gente adulta por barrios y pueblos de la isla.
A partir de marzo de 1985 comenzaron a impartirse clases de inglés y alemán (E. Samuel, C.C. Bach...), y a desarrollarse talleres de artesanía tradicional (L. Betancor, S. López Márquez...), de fotografía, pintura, corte y confección (J.M. Mercader...), y parranda (D.L. Rodríguez "Colorao", que entonces no lo era, y Domingo "El Cuco")...
Unos cursos que eran cuatrimestrales, de marzo a julio de 1985, el primero, aunque los periodos de actividad de la Universidad Popular eran anuales, y se inauguraban en octubre de cada año.
El 30 de octubre de 1985 se inauguraba el segundo curso de la Universidad Popular para el periodo 1985-86, a mediados del cual la UP acogió el "I encuentro interregional de Universidades Populares" y la visita de los Reyes de España, durante la cual clausuraron éste e inauguraron oficialmente aquella el día 22 de mayo de 1986, festividad de Santa Rita.
Y aquella presencia del Jefe del Estado en nuestra UP vino a dar un importante respaldo a la educación de adultos y a la animación socio cultural, imprescindibles para el desarrollo cultural de los pueblos.
En aquel acto inaugural, el entonces presidente del Cabildo, Gerardo Mesa Noda, durante su discurso recordaba que "las gentes de Fuerteventura, como en otras partes de España, necesitan de la educación y la cultura... como una necesidad básica para poder crecer y progresar. Y -continuaba- cuando los propios ciudadanos, por sí solos, no saben o no pueden organizarse para dar respuesta a sus problemas y necesidades, deben ser las instituciones públicas las que garanticen ese derecho básico. Y en esa convicción nace la Universidad Popular de Fuerteventura".

Hemeroteca local de la Biblioteca Pública Municipal de Puerto del Rosario.

En marzo de 1988 se contrataba a un monitor de prensa para poner en marcha uno de los talleres destinados a dejar huella escrita de cuanto la Universidad Popular desarrollaba, y en ese contexto nació el "Papel Popular", una hoja informativa que también acogería los propios trabajos de los alumnos de dicho taller. En su primer número, diciembre de 1988, se hacía balance de los casi cuatro años de gestión en la isla: "En este tiempo son muchos los cambios que han tenido lugar en nuestro trabajo y en la calle. Nuestros objetivos han sido colaborar con las personas que se preocupan e intentan cambiar una realidad social que a veces duele por la dejadez que la ha producido..." Al año siguiente, la hoja informativa daba paso a "Muralla", que se mantuvo como revista popular hasta principios de 1992.
Por entonces ya funcionaba la Universidad Popular en Gran Tarajal, con la que colaboraron, entre otros, el Hogar del Pensionista de aquella localidad sureño y el colectivo cultural "Tiempo Sur".
En la actualidad la sede de la Universidad Popular de Fuerteventura se ha transformado en un Centro Bibliotecario, donde comparte edificio con Radio ECCA y con el Centro Asociado de la UNED... Han cambiado los tiempos, los nombres, pero en el subconsciente colectivo nos seguimos refiriendo al viejo edificio como la Universidad Popular o antigua UP, donde vimos gestarse, entre otras iniciativas, el primer encuentro de mujeres o la primera feria del libro...

lunes, 6 de mayo de 2013

Las Parcelas, 1946


La Colonia Rural García Escámez, otro proyecto de Miguel Martín Fernández de La Torre en Fuerteventura, 1945

Quien desee estudiar las obras arquitectónicas del Mando Económico de Canarias en nuestra isla debería pasarse por el tablero de Las Escuderas donde, en 1946, se inauguró y cedió al municipio del entonces Puerto de Cabras uno de los pocos experimentos agrícolas que emprendió aquel organismo.

Placa conmemorativa de la inauguración del pueblo más reciente del municipio de Puerto del Rosario, en una de las  edificaciones del caserío. [Foto aportada por Paco Cerdeña]

Allí se levantó el entonces conocido “Asentamiento de Los Molinos”, nombre con que, administrativamente, dieron a conocer el proyecto de la Colonia Rural García Escámez o “Las Parcelas”, que vino a sumarse a los de La Barriada de Nuestra Señora del Carmen, la Barriada Militar o el Colegio General Primo de Rivera, en El Charco, todos ellos en la capital insular.
La idea acariciada por las autoridades militares de la época para el poniente de Tefía, consistía en “reverdecer el desierto”, irrigando parcelas con las aguas de la presa que se construía cauce arriba del barranco de Los Molinos. Un pueblo con el que el Mando Económico quiso poner en práctica la idea de que el autoabastecimiento era posible.
Y para ello se usaron terrenos comunales de la Costa de Las Salinas y Jarugo y suelos que aportaron algunas familias con la condición de que se les cediera el aprovechamiento de dicha presa en igualdad con el resto de colonos. El terreno así “amasado” se distribuyó en lotes que se roturaron y se pusieron en explotación; unos tenían casa, otros no.
El proyecto arquitectónico inicial se debió al arquitecto Miguel Martín Fernández de la Torre, que diseñó otros edificios singulares en nuestra isla, como la “Delegación del Gobierno”, en la década de 1950.
Para Las Parcelas contemplaba el proyecto de 1945 distintas unidades: dos tipos de casas para vivienda de los colonos,  y con singular estampa otras destinadas a escuelas, casa social y ermita. Aunque lo que finalmente se ejecutó allí o se conserva, nada tiene que ver con las líneas estéticas seguidas por el arquitecto grancanario.

Alzado de la ermita diseñada por Miguel Martín Fernández de la Torre según su proyecto de 1945 para el Asentamiento de Los Molinos, luego Las Parcelas o Colonia Rural. [Archivo Municipal de Puerto del Rosario] 

La imagen soñada para el más reciente pueblo del municipio de Puerto del Rosario tenía firma y su diseño debiera encontrar cobijo en el estudio de la arquitectura de posguerra, en todo caso de la realizada por el Mando Económico de Canarias en Fuerteventura (1941-1947), por la estética inicial y por la estrategia de crear unidades de producción agrícola familiar. Lástima que se olvidaran del mercado para colocar los excedentes que allí se produjeran.
Su nombre responde al honor con que la Corporación Municipal quiso obsequiar al primer capitán general que ejerció aquel Mando, una vez cedió la Colonia Rural al Ayuntamiento de Puerto de Cabras.
Y la advocación de su templo, a la decisión tomada por los propios colonos a finales de 1950, recordando así que, en Fuerteventura, San Andrés ya patroneaba la agricultura desde 1609. Por cierto que la ermita, de etapa relativamente reciente, no es la diseñada por el arquitecto que aquí mencionamos.

El pueblo que surgió del proyecto del Mando Económico sigue procesionando cada año a San Andrés, en la Colonia Rural García Escámez, más conocida como Las Parcelas. [Foto cedida por Mónica Montserrat].