miércoles, 31 de julio de 2013

Puerto Lajas: Una perspectiva histórica, I

Puerto Lajas en la etapa moderna y contemporánea

Las primeras y más antiguas referencias a este embarcadero se encuentran en la cartografía de finales del siglo XVI y principios del XVII donde, tanto Leonardo Torriani como Prospero Casola lo reflejan en sus mapas de aquellas centurias como cala o embarcadero junto al de Puerto de Cabras.
Del siglo XVIII son más abundantes las referencias a este enclave costero, caso de A. Riviere quien, con su equipo de ingenieros militares realiza la descripción geográfica de las Islas Canarias (1740-43), señalando las atalayas desde las que vigilar el puerto e incorporándolo a la cartografía, como los hicieron Joseph Ruiz en su descripción de la isla de Fuerteventura, sus fortificaciones, atalayas, puertos, playas y costas, en 1772, Juan Bautista Hernández Bolaños en su plano de Fuerteventura 1785, y Varela y Ulloa en su derrotero y descripción de las islas Canarias, de 1788, entre otros.

"Puerto Lajas no quiere romper con su pasado". Embarcaciones rotas sobre la arena de la playa, 2009 [foto aportada por Paco Cerdeña].
Por estas últimas fechas se incluyó en la jurisdicción parroquial de Tetir y la municipal del mismo lugar, con la entrada en funcionamiento de los ayuntamientos contemporáneos, a partir de 1830.
En tiempos de la exportación de la barrilla, durante la primera mitad del XIX, se acercó a esta playa el buque corsario Vencedor para desembarcar a los miembros de la Junta de Sanidad Marítima que había apresado en Puerto de Cabras en 1817, donde disparó algunas andanadas exigiendo rescate.
Años más tarde, el propio ayuntamiento insular o antiguo cabildo, en sesión de 28 de octubre de 1828, advertía a las Juntas de Sanidad de las jurisdicciones parroquiales de Casillas del Ángel y de Tetir, que extremasen la vigilancia en los puertos de Los Molinos y Puerto Lajas para evitar el fondeo y desembarco de pasajeros, como era la costumbre, y dirigirlos al de Puerto de Cabras como único habilitado.
De 1885 data el único mapa conservado sobre la jurisdicción de Puerto de Cabras en el XIX. Lo realizó el agrimensor don Tomás de la Vega, para ilustrar el pleito mantenido con Tetir en este tema, y es allí donde encontramos la primera referencia a algunas construcciones en la Pestana o Puntilla de Puerto Lajas y que en nada contradice la visión de la viajera inglesa Olivia Stone en su recorrido desde la Oliva a Gran Tarajal, pasando por Puerto de Cabras…
La puesta en producción de la Rosa de Lagos por los intereses vinculados a la descendencia del Coronel (con cuyo nombre también se le la conocía), proporcionó a las familias de pescadores de bajura que hemos visto desplazándose por nuestras orillas, la posibilidad de que muchos de sus miembros se ocupasen en las tareas agrícolas como complemento a la pesca. Esta es la razón de los asentamientos en la zona costera, al margen pero cercanos de aquella Rosa.
Y la “pestana” de Rosa de Lagos, el Puerto Lajas histórico, vio como junto a hornos y almacenes se construían nuevas casas que eran cuatro o cinco hacia 1885. De hecho, la mayoría de los vecinos que recoge el Padrón Municipal, diez años después (1895), son labradores en su mayoría.
Durante algún tiempo, casi toda la década de 1890, los vecinos de Lajas aparecieron en los padrones municipales de Puerto de Cabras, asociados al pago de Lagos fruto de la resolución del litigio de límites jurisdiccionales.
En las primeras décadas de 1900 consta que se realizaron exportaciones de diferentes partidas de piedra de cal, cal y yeso, tal y como se refleja en el movimiento portuario de Las Palmas de Gran Canaria y de Santa Cruz de Tenerife, publicado en la prensa de la época. Horno y almacenes contiguos estaban por entonces a pleno rendimiento, como lo hacían al otro lado de la isla, en el Puertito de Los Molinos.
Episodios puntuales como el de reclamar al Estado la carretera que uniera la Vega de Tetir con Puerto Lajas, o la escala de los correillos playeros en esta cala, reflejan los estertores finales de un municipio que quiso habilitar un embarcadero que obviase al de Puerto de Cabras eludiendo así los cánones a la exportación. Y nada consiguieron más que seguir exportando de forma irregular algunas partidas de cereales y calizas; pero sí fueron testimonio de que por aquí se desarrolló una actividad histórica…

Y Puerto Lajas siguió ahí, junto a la Rosa del Coronel o del Agua, confundiéndose muchas veces a nivel administrativo y jurisdiccional entre Tetir y Puerto de Cabras...